Historia del Tarot

La RAE define el significado de la palabra Tarot como una “baraja formada por 78 naipes que llevan estampadas diversas figuras, y que se utiliza en cartomancia”.

Aunque las fechas de los orígenes del tarot se desconocen con exactitud, muchos expertos las datan del siglo XIV. De hecho existen algunos estudios que vinculan esta baraja de naipes a los egípcios y su dios Thot (dominador de las matemáticas, ciencia y magia y al que se le atribuían poderes de precognición). La estética de sus cartas es muy diverso pero, aún así, sobreviven diseños más clásicos como el Tarot de Marsella (considerado como el origen de todos los tarots de Europa) o el Rider-Waite-Smith (conocido también como Rider-White o simplemente Rider) que es uno de los más famosos en occidente.


tarot-marsellaEl origen de la palabra Tarot es también un misterio, y se le atribuyen distintas fuentes y significados. De los antiguos egipcios provienen varias posibilidades como Taur, el dios de la oscuridad, Taru, cuyo significado es «lo que necesita respuesta» o Hathor, la diosa egipcia de la música, la danza, la alegría y el amor. Del hebreo proceden dos palabras asociadas al origen del Tarot: Torah, cuyo significado es la ley y es como se conoce al pentateuco, que incluye los cinco primeros libros de la Biblia, y Throa, que quiere decir la puerta. Otros posibles orígenes de la palabra se pueden encontrar en el latín, el árabe e incluso el griego.

Se cree que el Tarot fue introducido por los gitanos en Europa, procedente de oriente medio y egipto. Durante el siglo XIV se conocen varios juegos y barajas de cartas que pudieron ser las predecesoras de la actual baraja de 78 naipes (consta de los Arcanos Mayores y de los Arcanos Menores), cuya primera aparición documentada se encuentra en un poema de Tarocchi de Boiardo, escrito a finales del siglo XV.

Según el orden de selección o disposición de los naipes de esta baraja especial, un lector lleva a cabo su interpretación sabiendo el significado de las mismas. Y es que, el total de cartas que conforman la baraja del tarot, indican las inquietudes o las perturbaciones que se tienen en un momento concreto. Son, por tanto, un medio de consulta e interpretación de hechos (presentes, pasados o incluso aquellos que están por llegar), estados emocionales o incluso de percepciones.

Las adivinaciones o predicciones de futuro se llevan a cabo por la simbología que cada una de las cartas representa y que, permiten a la persona que las interpreta tener una ayuda para obtener aclaraciones propias y particulares o que le agracian para asesorar a otras personas. Las 78 cartas se dividen en Arcanos, palabra que proviene del latín y cuyo significado es: misterio o secreto. Los Arcanos a su vez se separan en:

  • Los Arcanos Mayores, la esencia de la consulta del tarot. Las 22 cartas que conforman los Arcanos Mayores o Triunfos son: El Mago, El Loco, El Mundo, La Sacerdotisa, La Emperatriz, El Emperador, El Sumo Sacerdote, El Enamorado, El Carro, La Justicia, El Ermitaño, La Rueda de la Fortuna, La Fuerza, El Colgado, La Muerte, La Templanza, El Diablo, La Torre también conocida como La Casa de Dios, La Estrella, La Luna, El Sol y El Juicio. A modo informativo cabe destacar que la carta del Loco puede no tener numeración, según la edición de la baraja, o poseer el número 0.
  • Los Arcanos Menores son un total de 56 cartas numeradas del uno al diez y que a su vez se dividen en 4 palos que pueden representarse como en la baraja española: oros, espadas, bastos y copas; o como en la baraja francesa: picas, tréboles, corazones y rombos. Entre los distintos diseños que pueden encontrarse, el más conocido es el del Tarot de Marsella, cuyo origen se remonta al siglo XVII.

El misterio y las leyendas envuelven la historia del tarot y su origen se confunde entre diversas fuentes sin que se sepa exáctamente su procedencia, lo que lo envuelve aún más en un aura de misticismo y ocultación.

¿Qué tipos de lectura de Tarot existen?

Uno de los métodos más utilizados en las lectura del tarot consiste en voltear un número de naipes (previamente barajadas) elegidas por la persona que busca ayuda y repartidas en cierto orden boca abajo. De este modo, según la posición en la que se encuentren sobre la mesa y en relación al resto de cartas elegidas, el tarotista lleva a cabo una formulación sobre su significado. Durante todo el proceso, el estado de ánimo más aconsejable para tirar las cartas es el positivismo. Es decir, deben evitarse en todo momento pensamientos y preguntas negativas.

Por norma general, la primera carta que se tira es sobre tu presente. Normalmente, se refiere al estado de ánimo que tienes en ese momento frente a la pregunta que has realizado. La segunda explica un poco el porqué de tus preocupaciones o vibraciones respecto al tema demandado y la tercera, es la que da la respuesta a la cuestión planteada en un principio.

No obstante, el número de cartas que debe elegirse depende del método empleado por el lector de manera que, en ciertas ocasiones se eligen más de tres como sucede con las configuraciones empleadas para las tiradas enumeradas a continuación:

  • Método de la Gran Cruz
  • Tirada Horoscópica
  • El Árbol de la Vida
  • Tirada Céltica
  • La Cruz Mágica
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Publicado en Artículos
3 Comentarios en “Historia del Tarot
  1. endulzamiento dice:

    Gran artículo sobre la historia del tarot, me ha resultado muy grato leerlo.

  2. susana dice:

    Cuando una persona asiste a que le lean el tarot y el vidente le menciona que no puedo por ahora leerselas, intenta dos veces pero menciona que le es imposible… cuales pueden ser las razones ?

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